Las hijas del cacao de Río San Juan

on TUESDAY, 16 MAY 2017. Posted in Noticias de IPADE , Medios escritos , Últimas noticias

Emprendedoras. Tres mujeres encontraron en el cacao la estabilidad laboral y la oportunidad de crecimiento que siempre anhelaron. Se capacitaron para producir chocolate de forma artesanal y ahora lo quieren exportar.

- Los mejores clientes son los turistas -

Artículo publicado el 16 de mayo de 2017 por Uriel Velásquez, en El Nuevo Diario. Fotos: Uriel Velásquez

En un lugar donde no hay calles, sino andenes y no hay carros ni motocicletas, existe un negocio que atrae a miles de turistas cada año: Las Hijas del Cacao en El Castillo, Río San Juan. Allí tres mujeres se unieron para elaborar chocolates de leche, oscuros, con naranja, con miel y dulce.

Dolores Talavera tuesta el cacao en un comal de barro sobre un fogón encendido, Ana Gatica quiebra una parte en una piedra de moler y Liliam Ríos mezcla el producto con leche, azúcar y canela sobre un recipiente caliente.

Las Hijas del Cacao comparten sus pequeñas instalaciones con la Cooperativa Multisectorial de Desarrollo Productivo de San Juan (Coodeprosa), que recibe capacitación técnica del programa Progresa-Caribe ejecutado por el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (IPADE) con fondos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y el apoyo de la Lutheran World Relief. El proyecto ganó el año pasado el primer lugar en el Concurso de Calidad de Cacao, donde se reconoce el mejor grano de Nicaragua.

Las semillas de esta cooperativa son las mismas que utilizan las tres mujeres para elaborar sus productos. “Podemos decir que trabajamos con el mejor cacao de Nicaragua”, dice sonriente Dolores Talavera, de 54 años. 

Lea: Chocolate de cacao de Nicaragua premiado como el mejor orgánico de mundo

Dolores, quien era ama de casa, fundó el negocio hace tres años, pero reconoce que no tenía ni idea de cómo procesar el cacao para obtener chocolate. El proyecto del IPADE le dio la oportunidad de capacitarse en una chocolatera matagalpina y también viajó a Guatemala para recibir cursos. 

Después de eso, el principal inconveniente fue obtener las herramientas necesarias para emprender el negocio, por lo que empezó a trabajar de forma artesanal. El proyecto Progresa-Caribe le facilitó las herramientas y así reorganizó el proyecto para dejar  de tostar en comales de barro, quebrar sobre piedras y moler cinco veces el producto en máquinas manuales. 

El crecimiento de los últimos años ha permitido el contrato de dos trabajadoras más, comprar un molino eléctrico, un sellador, una batidora industrial, una refrigeradora y cocina, pero Dolores aún prefiere hacer chocolate al modo antiguo, pero la rapidez con la que se procesa el cacao con las nuevas máquinas le permite entregar a tiempo sus pedidos. Cada mes procesa al menos 100 libras de cacao y vende unos 500 chocolates de diversos sabores.

- Las emprededoras reciben el mejor cacao del país. -

SOCIAS

Dolores trabajó como responsable de bodega en el Mined de San Carlos cuando era joven y actualmente también es la encargada de una farmacia del pueblo. Antes de entrar al negocio del chocolate, Ana y Liliam trabajaban en sus parcelas.

Ana Gatica tiene 23 años y no terminó la secundaria, tiene una niña de dos años. Su expareja la abandonó poco después de tenerle a su hija y tampoco se hizo cargo de la manutención. 

Apenas le pagaban mil córdobas al mes como trabajadora doméstica en El Castillo, pero conocía del trabajo de Dolores Talavera, la buscó y esta le enseñó todo lo que sabía acerca del proceso de elaboración de chocolate, aprendió en una semana y ahí se quedó. Se convirtió oficialmente en la segunda “hija del cacao”.

Chocolate genera más ingresos

La tercera en llegar fue Liliam Ríos, a quien sus compañeras llaman “la luz de la cocina”. Siempre está cantando, sonriente y bromeando. Sin embargo, hace dos años y medio, antes de ser una “hija del cacao”, era una persona completamente distinta. Al ser madre de dos hijos menores de diez años, estaba agobiada por la falta de un empleo fijo. 

“He encontrado en el chocolate estabilidad laboral y económica, mi sustento y mi forma de vida. Hay experiencias que no son muy buenas, pero otras que sí. Ser una hija del cacao es una de esas bonitas experiencias que he tenido en mi vida. Conmigo no va el hecho de que un hombre me mantenga, soy una mujer de trabajo y así espero seguir”, comenta Ríos de 40 años. 

“Vivimos del cacao como en un ciclo, porque el productor viene a vender al acopio de la cooperativa y vive de eso, nosotros después le compramos el cacao fermentado a la cooperativa y todos nos ayudamos entre sí. Es un estilo de desarrollo comunitario”, agrega Dolores.

Alemanes apuestan por el cacao nica

PLANES

Los ingresos de estas mujeres ahora alcanzan los cinco mil córdobas mensuales y van por más, pues desean expandir sus productos a Managua y fuera del país. 

Por eso tramitan el registro sanitario y la inscripción de la marca La Fortaleza, que utilizan para comercializar sus productos, quieren instalar un quiosco en el aeropuerto y otro en el Puerto Salvador Allende. Hasta ahora los compradores de sus productos son los turistas que visitan El Castillo y las personas de la misma comunidad. 

“Al principio la gente de aquí de El Castillo no se adaptaba al chocolate porque estaban acostumbrados a los chocolates que se traen del extranjero, pero poco a poco les fue gustando. En cuanto a los extranjeros, a ellos desde un inicio les gustó y lo compran bastante, son nuestros principales clientes”, afirma Talavera.

Otros de los productos que también comercializan son las mermeladas, jalea, champú y jabón de cacao y chocolate caliente. Talavera también se encuentra preparando un vino de cacao del que ya ha obtenido tres sabores, pero dice que seguirá “refinándolo” para obtener mejor calidad. 

El pabellón del cacao

“El cacao lo tenía al frente todos los días y jamás me imaginé que podría vivir de él. Las hijas del cacao somos el ejemplo de que lo que hace falta para salir adelante son las ganas y un poco de creatividad”, dice Talavera. 

Los planes también contemplan la expansión de la cocina, cuya construcción inicia en el mes de julio. “Me siento satisfecha porque he llegado hasta donde he querido”, dice la emprendedora.

Para contactar a las hijas del cacao se puede llamar al teléfono 89413397.

Leave a comment

You are commenting as guest.

Bienvenidos al Centro de Capacitaciones

"Donantes que han contribuido con IPADE en 25 años"

Archivos históricos


Aquí encontrarás más información sobre IPADE 

 

VER

 

Encuentranos en Facebook

SFbBox by casino froutakia

Ubicación

Estamos ubicados

en km 9 1/2 

Carretera Masaya

Managua

Encuentranos en Nicaragua

Go to top
JSN Boot template designed by JoomlaShine.com

© 2015 IPADE

Managua,Nicaragua